Ediciones › Nº 1 · Abril 2026 › Book Review
Book ReviewCo-Intelligence: Living and Working with AI
Ethan Mollick | Portfolio/Penguin | 2024 | 320 páginas

Co-inteligencia, el nuevo superpoder directivo
Mollick sostiene que la IA generativa no es una herramienta más, sino una forma de co-inteligencia: la colaboración entre una persona y una “mente” distinta, capaz de producir ideas, análisis y textos que amplían nuestras capacidades. Para un directivo sin trasfondo técnico, esto significa algo liberador: no se trata de aprender tecnología, sino de aprender a pensar con IA.
Parte de esta co-inteligencia implica adoptar una actitud exploratoria. Como la IA es irregular, cada líder debe descubrir por sí mismo en qué tareas aporta valor y en cuáles puede fallar; no hay manuales fijos. Se aprende probando, observando y corrigiendo. La IA aporta más cuando se le invita a tareas diversas, escritura, análisis, exploración, y cuando el humano mantiene siempre el criterio. La diferencia no está en delegar, sino en combinar ambas inteligencias para decidir mejor.
La Frontera Dentada … dónde la IA brilla y dónde falla
La IA no es lineal. Puede sintetizar y redactar con brillantez y, al mismo tiempo, fallar en operaciones básicas. Mollick llama a esta irregularidad la Frontera Dentada, un territorio donde la IA sobresale en algunos puntos y se desploma en otros. Por eso no existen listados estables de “tareas seguras”, más bien cada directivo debe experimentar para saber si una tarea cae en una “cima” o un “valle”.
El experimento con consultores de BCG lo muestra. Con IA trabajaron más rápido y mejor, pero cometieron errores serios cuando confiaron demasiado en el modelo. La IA potencia el trabajo creativo y exploratorio, pero exige supervisión estricta en decisiones donde el detalle importa. Saber cuándo usarla y cuándo vigilarla es una habilidad directiva esencial.
Humanos + IA, una nueva arquitectura de trabajo
La IA no reemplaza trabajos completos, sino tareas específicas. Cada rol combina actividades diversas, algunas más automatizables que otras. Mollick distingue zonas donde el juicio humano es indispensable, otras que la IA puede realizar sola, y un espacio intermedio donde la colaboración acelera resultados.
Para los directivos, esto permite rediseñar flujos de trabajo sin caer en promesas simplistas. Pero es clave no desconectarse. La IA puede fallar justo cuando parece más segura. Delegar con IA implica mantener el criterio activo, revisar lo que importa y ajustar cuando sea necesario. La arquitectura del trabajo se vuelve híbrida. La IA ejecuta, pero el humano dirige.
IA como tutor de alto rendimiento
Los modelos generativos no solo responden, también enseñan. Ajustan explicaciones, corrigen errores y guían práctica deliberada. Esto convierte a la IA en un tutor disponible en todo momento, capaz de acelerar el aprendizaje profesional de manera notable.
Para las organizaciones, esto significa integrar la formación directamente en el trabajo diario. Las personas pueden mejorar escritura, razonamiento o comunicación en tiempo real. Pero el criterio sigue siendo indispensable, pues el aprendizaje ocurre cuando se pregunta, contrasta y valida, no cuando se acepta todo sin pensar. La IA acelera el desarrollo, pero no reemplaza el esfuerzo consciente de aprender.
Los riesgos que un directivo no puede ignorar
El riesgo central no es que la IA se equivoque, sino que acierte demasiado seguido y dejemos de pensar. Su tono convincente puede inducir a una confianza excesiva. En estudios reales, los usuarios supervisaron menos cuando la IA parecía funcionar bien, y allí surgieron los errores graves.
Mollick llama a esto “dormirse al volante”, es decir, delegar criterio en lugar de complementarlo. Para un directivo, la lección es clara. La IA amplifica capacidades, pero también amplifica fallos si nadie está mirando. Liderar con IA exige disciplina, atención y la voluntad de verificar lo esencial.
Conclusión
Co-Intelligence es, ante todo, una invitación a liderar con criterio en un entorno donde la inteligencia ya no es exclusivamente humana. Su aporte no está en prometer automatización total, sino en mostrar cómo pensar mejor, decidir mejor y aprender más rápido trabajando con IA. Para un directivo, es una lectura breve, lúcida y oportuna, pues ayuda a entender el presente sin perder de vista la responsabilidad de construir el futuro.
Acerca del autor
Patricio Rojas es director del Master in Management (MIM) del ESE Business School y profesor en el área de Estrategia y Reputación Corporativa. Ph.D. en Strategic Management por IESE, investiga e imparte sobre implementación de estrategia, inteligencia artificial aplicada a la gestión directiva y estructuras organizacionales adaptativas.


